¿Pensaron en todo?

enero 21, 2008 en 9:43 am | Publicado en 3.3.Críticas a la Expo | Deja un comentario

El meandro de Ranillas es una amplia llanura de inundación creada por el río Ebro antes de entrar en el casco urbano de la capital, que estaba ocupada por huertas que suministraban principalmente al mercado zaragozano.

Según fuentes de la organización, la construcción del recinto de la Expo 2008 en el meandro elevará 5,5 m la cota natural del suelo, para lo que se emplearán 334.000 m³, a los que hay que sumar 140.000 m³ de hormigón para la estructura que soportará los pabellones.

La construcción del recinto de la Expo 2008 en el meandro de Ranillas ha sido cuestionada desde diversos colectivos sociales que han hecho hincapié en la contradicción de las obras y la ubicación del evento con el lema de la propia muestra referente a la sostenibilidad.

En este sentido, los geólogos recomiendan no edificar sobre las llanuras de inundación como el meandro de Ranillas, que según dicen tienen un periodo de inundación de unos 20 años. Para solventar este problema se construirán unos diques, aunque según algunos podrían ser insuficientes a largo plazo. Hay que tener en cuenta que el Ebro y sus afluentes presentan varios embalses aguas arriba de Zaragoza, por lo que el caudal puede generalmente ser controlado.

Además, se van a destruir unas 120 hectáreas de huerta productiva y la expropiación de este suelo ha supuesto un coste multimillonario que el Ayuntamiento no pudo afrontar, por lo que fue la Ibercaja quien compró los suelos y los permutó al Ayuntamiento por suelo edificable en el polígono Arco-Sur, muy criticado también desde la Federación de Asociaciones de Barrios de Zaragoza por ser antiecológico al estar muy alejado de la ciudad, contraviniendo los criterios de sostenibilidad social y económica y de ciudad compacta.

Además, para la Expo 2008 se realizarán otras obras, como un azud abatible en el Ebro que cree una lámina de agua estable de 4 km, criticado por científicos especialistas en limnología por alterar el régimen hidráulico del río Ebro. Debido a estas obras se ha visto gravemente afectada la biodiversidad del río, ya que se han debido retirar los moluscos bivalvos (náyades) autóctonos en un tramo de 8 km.

En julio de 2005, técnicos del Ayuntamiento de Zaragoza y bomberos retiraron 800 ejemplares de náyades de las especies Anodonta cygnea, Unio mancus y Potomida littoralis.

Las quejas sobre el nivel de ruido que deben soportar los vecinos de las zonas de obras (sobre todo del azud y de los pabellones en el meandro) son constantes, con denuncias a la policía local casi a diario.

Asimismo durante el mes de agosto de 2007 saltó una gran polémica ciudadana por el dragado que debería efectuarse en el río Ebro para la navegavilidad del mismo prevista con motivo de la muestra y regentada por una empresa privada. Dicho proyecto lleva aparejada asimismo el rebaje de la solera del medieval Puente de Piedra de la capital aragonesa y se ha realizado con el posicionamiento en contra de ecologistas, defensores del patrimonio histórico y comunidad científica.

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